


{"id":3893,"date":"2017-11-28T17:45:39","date_gmt":"2017-11-28T17:45:39","guid":{"rendered":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/textos\/fatiga\/"},"modified":"2018-02-28T16:41:44","modified_gmt":"2018-02-28T16:41:44","slug":"fatiga","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/textos\/fatiga\/","title":{"rendered":"Fatiga"},"content":{"rendered":"<div id=\"pl-3893\"  class=\"panel-layout\" ><div id=\"pg-3893-0\"  class=\"panel-grid panel-no-style\" ><div id=\"pgc-3893-0-0\"  class=\"panel-grid-cell panel-grid-cell-mobile-last\" ><div id=\"panel-3893-0-0-0\" class=\"so-panel widget widget_sow-editor panel-first-child\" data-index=\"0\" ><div\n\t\t\t\n\t\t\tclass=\"so-widget-sow-editor so-widget-sow-editor-base\"\n\t\t\t\n\t\t><h3 class=\"widget-title\">Fatiga<\/h3>\n<div class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">\n\t<div class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">\n<p><em>Por Mart\u00ed Peran<\/em><\/p>\n<p>El efecto \u00faltimo del programa <em>Do It<\/em> y su imperativo de autorrealizaci\u00f3n es la fatiga. A pesar de las promesas de libertad, prosperidad y felicidad que acompa\u00f1an el programa, la hiperactividad incesante y la amenaza del fracaso no hacen m\u00e1s que alimentar el colapso y el miedo hasta niveles cr\u00f3nicos. La \u00abfatiga de ser uno mismo\u00bb <span title=\"Ehrenberg, Alain. La fatiga de ser uno mismo. Depresi\u00f3n y sociedad. Buenos Aires: Nueva Visi\u00f3n, 2000. V\u00e9ase tambi\u00e9n Beck, Ulrick y Beck-Gernsheim, Elisabeth. Laindividualizaci\u00f3n: el individualismo institucionalizado y sus consecuencias sociales y pol\u00edticas. Barcelona: Paid\u00f3s, 2003.\">(*36)<\/span> se ha generalizado. El sujeto de la autoproducci\u00f3n se acaba convirtiendo en el individuo m\u00e1s vulnerable. Si antes las patolog\u00edas neur\u00f3ticas proced\u00edan de la represi\u00f3n de nuestros impulsos, hoy obedecen a la imposibilidad de sostener una vida que nos obliga a rentabilizarlos constantemente: \u00abNo vivimos [sino] que tenemos una vida que tiene que ser rentabilizada \u00bb <span title=\"L\u00f3pez Petit, Santiago. Hijos de la noche, p. 47. V\u00e9ase tambi\u00e9n Berardi, Franco (Bifo). \u00abPatolog\u00edas de la hiperexpresividad\u00bb. [Disponible en l\u00ednea en: http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1007\/bifo\/es]. [Consulta: 17 de octubre 2017].\">(*37)<\/span>. La ideolog\u00eda <em>Do It<\/em> responde a estos efectos mediante una perversa ecolog\u00eda de la depresi\u00f3n que interpreta la fatiga como defecto que hay que reparar. El reto que ahora nos corresponde es desmantelar esta mentira y ensayar las maneras de fundar un derecho a la fatiga capaz de abrir un horizonte m\u00e1s all\u00e1 del s\u00ed mismo agotado.<\/p>\n<p>La fatiga provocada por la ideolog\u00eda <em>Do It<\/em> no tiene que ver con el \u00abmalestar en la cultura\u00bb. El an\u00e1lisis freudiano part\u00eda de la hip\u00f3tesis de que las ventajas de incorporarse a una estructura social obligan a censurar las pulsiones individuales, lo que genera un malestar reprimido <span title=\"Freud, Sigmund. El malestar en la cultura (1930). Madrid: Alianza, 2006.\">(*38)<\/span>. En cambio, el programa <em>Do It<\/em> ya no reprime nada, sino que es un llamamiento expl\u00edcito al despliegue completo de todas las pulsiones personales que nos puedan constituir. Sucede, sin embargo, que este nuevo predicado no va acompa\u00f1ado de ninguna advertencia sobre sus efectos secundarios. Nada nos advierte antes de que esta obligaci\u00f3n tan prometedora conlleva una nueva forma de nihilismo: el sujeto se ha de inventar y emprender hasta hacer algo consigo mismo, pero no para llegar a una \u00absalida\u00bb, sino para restar en una perpetua condici\u00f3n de \u00abentrada\u00bb. En la medida en que la energ\u00eda depositada en esta tarea se ha convertido en nueva fuerza productiva, ninguna realizaci\u00f3n puede detener el proceso. La consigna de emprender-se no regala ning\u00fan horizonte de sosiego sino que se tiene que mantener constantemente operativa. Una y otra vez, el sujeto tiene que \u00abentrar\u00bb en un nuevo proyecto de s\u00ed mismo. <em>Do It<\/em> no es una estrategia para acelerar el proceso de nuestro anclaje en el mundo, sino una ideolog\u00eda para \u00abcerrar el sujeto en la mera adicci\u00f3n a s\u00ed mismo\u00bb. El resultado de esta l\u00f3gica insensata que nos instala en la entrada de una movlizaci\u00f3n incesante es lo que garantiza la producci\u00f3n: hay que hacer(-se) algo, sencillamente, para paliar la ausencia de salida. El capital es, pues, la nueva forma del nihilismo, concentrado en la rentabilidad generada por este hacer sin pausa y sin destino.<\/p>\n<p>El arma que blande el capitalismo nihilista para hipnotizarnos es la libertad obligada. La tarea de una vida sin salida consiste en mantener abierta esta paradoja: soportar la obligaci\u00f3n de \u00abhacerla\u00bb escogiendo libremente sus formas m\u00e1s rentables. En el interior de esta kafkiana \u00abcolonia penitenciaria\u00bb <span title=\"En la colonia penitenciaria (1919) es una novela de Franz Kafka en que se describe una suerte de condena que graba la sentencia sobre la propia piel del condenado.\">(*39)<\/span>, lo que da\u00f1a la vida no es tanto la ausencia de derecho como la imperativa insostenible del rendimiento. <em>Do It<\/em> es una modalidad muy peculiar de \u00abestado de excepci\u00f3n\u00bb que no se caracteriza por suspender la ley <span title=\"Hacemos un uso ret\u00f3rico del \u00abestado de excepci\u00f3n\u00bb concebido como una situaci\u00f3n de suspensi\u00f3n del derecho que, seg\u00fan Agamben, se ha generalizado (Agamben, Giorgio. Estado de excepci\u00f3n. Homo sacer, II, I. Buenos Aires: Adriana Hidalgo, 2004).\">(*40)<\/span> sino, por el contrario, para imponer la norma de la autogesti\u00f3n como \u00fanica regla suprema. Como hemos detallado en el cap\u00edtulo anterior, la excepcionalidad de esta empresa conlleva tal grado de exigencia y tensi\u00f3n que la vida se transforma en la fenomenolog\u00eda dispersa de un estado de nervios. Los \u00e1nimos entre los que oscila esta hiperactividad son la euforia y el miedo, en funci\u00f3n del grado de rentabilidad que se perciba en cada circunstancia. La euforia aparece cuando la autogesti\u00f3n promete un resultado pr\u00f3ximo y el pulso se acelera hasta la excitaci\u00f3n y la acci\u00f3n compulsiva; al mismo tiempo, cuando las expectativas ya se han consumado y no se avistan otras en un plazo razonable, se impone el p\u00e1nico a no encontrar la ruta para otro intento o el miedo a fracasar ante lo que se pueda abrir. Siempre, y de nuevo, buscando una \u00abentrada\u00bb. Este c\u00edrculo vicioso tensado entre la sobreabundancia y la falta de est\u00edmulos act\u00faa como una carga repetida que acaba disminuyendo la capacidad de resistencia. El esfuerzo repetido de hacerse a uno mismo produce sobre el sujeto <em>Do It<\/em> un desgaste progresivo, tan obvio como lo que sucede en el \u00e1mbito de la f\u00edsica de los materiales o de la biolog\u00eda celular. En un momento u otro se acaba imponiendo la ley impecable del \u00abl\u00edmite de fatiga\u00bb. La fatiga ocasionada por el programa <em>Do It<\/em> es tan evidente que se ha podido reconocer con varios enunciados: vida da\u00f1ada (S. L\u00f3pez Petit), agotamiento (P. P\u00e1l Pelbart), sociedad del cansancio (B. Chul Han), corrosi\u00f3n del car\u00e1cter (R. Sennett), f\u00e1brica de infelicidad (F. Berardi), sociedad depresiva (A. Ehrenberg)\u2026 <span title=\"L\u00f3pez Petit, Santiago. El infinito y la nada. El querer vivir como desaf\u00edo. Barcelona: Bellaterra, 2003; P\u00e1l Perbart, Peter. O avesso do niilismo. Cartografias do esgotamento. S\u00e3o Paulo: n-1 edi\u00e7oes, 2013; Han, Byung-Chul. La sociedad del cansancio; Sennett Richard. La corrosi\u00f3n del car\u00e1cter. Barcelona: Anagrama, 2000; Berardi, Franco (Bifo). La f\u00e1brica de la...; Ehrenberg, Alain. La fatiga de ser\u2026\">(*41)<\/span> A pesar de ello, el cansancio no disfruta de ninguna condici\u00f3n de derecho. La fatiga no se tolera porque no es admisible romperse, detenerse y renunciar a toda necesidad, objetivo o significado cuando se te brindan todas las oportunidades para hacerte a ti mismo. Poco importa que las herramientas puestas a disposici\u00f3n determinen siempre resultados precarios. Al fin y al cabo, el sujeto es ya, \u00e9l mismo, el paradigma del producto de obsolescencia programada que tendr\u00e1 que renovarse o morir. En el interior de esta movilizaci\u00f3n, nadie puede abandonar el trabajo cuando esto significa abandonarse. En esta coyuntura y delante del inevitable incremento de la fatiga, el mismo programa <em>Do It<\/em> articula el dispositivo necesario para paliar este cansancio y acelerar el retorno a la l\u00f3gica productiva del sujeto movilizado entorno a s\u00ed mismo. Los componentes de este dispositivo paliativo prev\u00e9n, en perfecto equilibrio, el orden discursivo y el orden tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En el orden discursivo, junto con la literatura de autoayuda, cualquier disturbio ocasionado por la automovilizaci\u00f3n es v\u00edctima de diagn\u00f3stico hasta ser reducido a la condici\u00f3n de una patolog\u00eda susceptible de tratamiento. La \u00abdepresi\u00f3n\u00bb y las innumerables alteraciones ps\u00edquicas ocasionadas por el programa <em>Do It<\/em> conforman as\u00ed el vocabulario de un g\u00e9nero emergente de literatura pol\u00edtica de dominaci\u00f3n por diagnosis. En el orden tecnol\u00f3gico, y como complemento perfecto, la reducci\u00f3n de la fatiga a un universo de patolog\u00edas va acompa\u00f1ada del consiguiente tratamiento farmac\u00e9utico. En este contexto rigurosamente organizado, la industria de estimulantes, somn\u00edferos y antidepresivos conforma las herramientas de una tecnolog\u00eda terap\u00e9utica que ha alcanzado unos \u00edndices de crecimiento proporcional al mismo beneficio generado por la autoexplotaci\u00f3n masiva. Es el mandamiento econ\u00f3mico derivado de la autoridad cient\u00edfica, y as\u00ed lo mantiene de forma taxativa la psiquiatr\u00eda que se enfrenta a la evidencia del malestar: tenemos que devolver, despu\u00e9s del tratamiento, a la \u00f3rbita feliz de la autoproductividad. No podr\u00eda ser de otra forma; la gesti\u00f3n farmacol\u00f3gica de la fatiga es fundamental para mantener en activo la suficiente masa de fuerza de trabajo. Qu\u00e9 m\u00e1s da que el tratamiento llegue a ser cr\u00f3nico si esto garantiza la rehabilitaci\u00f3n de las habilidades creativoproductivas que se consideran naturales y necesarias en un sujeto libre y so\u00f1ador de s\u00ed mismo. El alt\u00edsimo porcentaje de poblaci\u00f3n sometida a la ingesta cotidiana de p\u00edldoras se considera leg\u00edtimamente reparador para el beneficio colectivo. As\u00ed como nadie interpreta que sea antinatural corregir los defectos de la visi\u00f3n mediante unas simples lentes adaptadas, tampoco es il\u00edcito recuperar la energ\u00eda imaginativa y productiva mediante estimulantes qu\u00edmicos especializados para cada supuesto defecto de nuestra identidad f\u00edsica y mental, en construcci\u00f3n perpetua. La prioridad absoluta del programa <em>Do It<\/em> es desmentir la legitimidad de la indisposici\u00f3n general.<\/p>\n<p><strong>R<\/strong><strong>eparaci\u00f3n discursiva<\/strong><\/p>\n<p>La ideolog\u00eda de la autorrealizaci\u00f3n y la competitividad es incompatible con la ausencia de autoestima. Para garantizar los \u00edndices de autoestima productiva, la modalidad m\u00e1s simple del discurso terap\u00e9utico es de car\u00e1cter preventivo. La industria de la autoayuda cumple esta funci\u00f3n desde una posici\u00f3n perversa: se difunde la posibilidad del trastorno para que no se produzca, pero, al mismo tiempo, el mismo producto \u00abauxiliar\u00bb aspira a hacernos sentir enfermos para saciarnos con sus remedios. El cuidado de s\u00ed del sujeto de la autoproducci\u00f3n llega a ser, pues, rentable por partida doble: como prevenci\u00f3n y como cuidado. En el interior de este bucle necesitamos un entrenamiento constante, ya sea para mantenernos sanos o para reparar una salud perdida. En todo caso, hay que estar siempre fuerte y dispuesto. <em>Do It<\/em> no espera y hay que estar en forma. El discurso preventivo gravita siempre sobre el mismo eje: \u00absonr\u00ede o muere\u00bb <span title=\"Ehrenreich, Barbara. Sonr\u00ede o muere. La trampa del pensamiento positivo. Madrid: Turner, 2011.\">(*42)<\/span> . El g\u00e9nero discursivo de la autoayuda disfruta de millones de lectores y de un libro especializado para cada problema que nos aturde. Con esta apariencia de una oferta muy diversificada, se alimenta la fantas\u00eda de que cada uno de nosotros contin\u00faa ocupando el centro del relato y cada receta parece personalizada. Cada paciente mantiene as\u00ed la exclusividad, aunque la receta de <em>Do It<\/em> se repite un\u00edvoca en cualquier lado y en cualquier circunstancia: es posible mejorar la vida simplemente dese\u00e1ndolo y comprometi\u00e9ndose con la causa. El objetivo de esta literatura es regular el \u00e1nimo del sujeto de la autoproducci\u00f3n dentro de un marco productivo. Sin embargo, el fanatismo obsesivo por la felicidad acaba multiplicando las respuestas infelices. A pesar de la rentable industria preventiva, la explotaci\u00f3n extrema de nuestras posibilidades productivas, con el apoyo de todo tipo de pr\u00f3tesis, ha provocado una verdadera epidemia de trastornos por depresi\u00f3n yansiedad. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud estima que actualmente unos 350 millones de individuos sufren alg\u00fan tipo de depresi\u00f3n, y que un 17% de la poblaci\u00f3n ha sufrido ocasionalmente un cuadro patol\u00f3gico de estas caracter\u00edsticas. La inquietud que nos desordena crece y sus da\u00f1os colaterales se multiplican. Las alteraciones psic\u00f3ticas proliferan en todas partes, alimentadas por las circunstancias <em>Do It<\/em>. Por un lado, la hiperactividad obligada conlleva un nerviosismo y un estado de inquietud que devienen cr\u00f3nicos. Por no perder ninguna oportunidad, el trabajo exclusivo de ocuparnos en nosotros abandona la especializaci\u00f3n y, de manera parad\u00f3jica, se sumerge en una multitarea hist\u00e9rica. El sujeto de la autoproducci\u00f3n act\u00faa como promotor, creador y publicista de s\u00ed mismo y sus proyectos. La paradoja es abrumadora: una ocupaci\u00f3n monogr\u00e1fica en s\u00ed mismo exige al sujeto flexible la capacidad de emprender varias tareas para satisfacer la \u00fanica misi\u00f3n de aparecer. Este multitasking redobla la actividad en ciclos histri\u00f3nicos que, anhelando atenci\u00f3n, derivan, por contra, en un d\u00e9ficit de atenci\u00f3n que paraliza la capacidad anal\u00edtica y obstruye la facultad de interpretaci\u00f3n. La promesa del sujeto amo de s\u00ed mismo acaba convirti\u00e9ndolo en un espectro absorto y alienado. Por otro lado, en la medida en que el trabajo por aparecer solo se puede conjugar dentro de la l\u00f3gica de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, se impone el colapso ante la magnitud rebosante del simulacro digital, sobrepoblado de datos ante los cuales se hace imposible discernir lo que es \u00fatil y encontrar tu lugar. Hay que navegar por todo y en todas direcciones y, a pesar de tanto ajetreo, nadie encuentra el escaparate para hacerse o\u00edr. Ante este abismo emerge el p\u00e1nico repentino por exceso de est\u00edmulos \u2014el s\u00edndrome de cansancio de informaci\u00f3n\u2014, <span title=\"IFS (Information Fatigue Syndrome). V\u00e9ase Han, Byung-Chul. En el enjambre, p. 88. V\u00e9ase tambi\u00e9n Crary, Jonathan. Suspension of Perception: Attention, Spectacle, and Modern Culture. Cambridge: MIT Press, 1999.\">(*43)<\/span> que deriva de forma progresiva en el miedo al fracaso inminente de desaparecer en este vasto universo sobrecargado.<\/p>\n<p>El fracaso es la gran amenaza que plana sobre el programa <em>Do It<\/em>. La autodisciplina sin dependencias externas no admite resultados adversos. El menor percance aparece como el aviso de un naufragio que alimenta al fantasma \u00abde la inutilidad\u00bb <span title=\"Sennett, Richard. La cultura del nuevo capitalismo. Barcelona: Anagrama, 2006, p.78 y sig.\">(*44)<\/span>. Abandonado a s\u00ed mismo, el sujeto de la autoproducci\u00f3n se asusta ante cualquier laguna que pueda dejarlo a la intemperie. Cualquier supuesto defecto o carencia es susceptible de traducirse en un trastorno, desde la insatisfacci\u00f3n corporal \u2014anorexia, bulimia\u2026\u2014 hasta la nomofobia causada al sentirnos demasiado alejados de nuestra dispositivo m\u00f3vil. No importa cu\u00e1ntos disturbios podamos nombrar y, mucho menos, cu\u00e1ntos merecen una atenci\u00f3n m\u00e1s profunda. Lo que ahora nos interesa es identificar el programa <em>Do It<\/em> como un aut\u00e9ntico ambiente pat\u00f3geno. Es imprescindible reconocer que el cat\u00e1logo de formatos de indisposici\u00f3n que alimentan este programa es ingente. Todos conforman hoy el escenario de la fatiga. <span title=\"\u00ab\u00bfC\u00f3mo llamar la enfermedad de la normalidad? El nombre m\u00e1s adecuado es seguramente el de fatiga\u00bb (Lop\u00e9z Petit, Santiago. Hijos de la noche, p. 71).\">(*45)<\/span> Una fatiga que no es ret\u00f3ricasino que penetra en los cuerpos y los afecta. Puede que el dolor de esta fatiga no sea visible e intenso con una ojeada, pero act\u00faa como un suplicio lento que nos dispersa como arena.<\/p>\n<p>El malestar se generaliza; sin embargo, en lugar de ser reconocido como consecuencia de un \u00abestar mal\u00bb delante de las exigencias del programa <em>Do It<\/em>, todos los disturbios se filtran por una perspectiva cl\u00ednica que aspira a reparar los desajustes y facilitar la reincorporaci\u00f3n al propio programa. La cultura del diagn\u00f3stico se organiza seg\u00fan esta l\u00f3gica simple: si se produce alg\u00fan desfallecimiento o discapacidad, los patrones de s\u00edntomas lo neutralizan con una terminolog\u00eda patol\u00f3gica que abre las puertas al tratamiento de reinserci\u00f3n. La reparaci\u00f3n discursiva por diagn\u00f3stico aborda la fatiga, fundamentalmente, desde una doble perspectiva: como \u00abansiedad\u00bb o como \u00abdepresi\u00f3n\u00bb. La ansiedad es un recurso metab\u00f3lico que sirve de aviso en condiciones de alarma, que se considera patol\u00f3gico cuando es desproporcionado ante la magnitud del supuesto peligro que nos acecha. El diagn\u00f3stico de ansiedad en el marco del programa <em>Do It<\/em> enfatiza precisamente la posibilidad de que la amenaza sea inexistente. Si la gran tarea consiste en emprenderse un mismo, esto no se tiene que considerar nunca algo peligroso. En el seno de la ideolog\u00eda <em>Do It<\/em>, la ansiedad ya no alarma sobre un peligro sino que denota incapacidad de emancipaci\u00f3n. Por esto es imprescindible apaciguar la ansiedad y ponderarla, mediante los f\u00e1rmacos adecuados, dentro de los l\u00edmites que la convierten en estimulante para el aprendizaje y el cumplimiento de tareas. A su vez, la depresi\u00f3n se define como una alteraci\u00f3n del estado de \u00e1nimo, anormalmente abatido, que provoca desgana e insomnio; pero, sobre todo, se caracteriza por una tristeza profunda que altera la vida cotidiana e incapacita al afectado para el placer de vivir. Este cuadro cl\u00ednico de perfil depresivo es tan conciso como revelador. En su orden de intereses, la causa de la depresi\u00f3n, a pesar de poder ser reconocida, no constituye el foco del tratamiento inminente, sino que la reparaci\u00f3n apunta siempre hacia adelante, hacia la innegociable condici\u00f3n de vivir como promesa de placeres que hay que restablecer convenientemente. Da igual que la causa de la depresi\u00f3n emerja de esta misma obligaci\u00f3n de vida, lo crucial es reincorporar al sujeto al programa repleto de vitalidad productiva.<\/p>\n<\/div>\n<p>Hay varios cuestionarios estandarizados para diagnosticar trastornos con estos perfiles, <span title=\"Inventario de depresi\u00f3n de Beck, escala de depresi\u00f3n de Zung, test de depresi\u00f3n de Goldberg o test de depresi\u00f3n de Hamilton.\">(*46) as\u00ed que, por muy amplio que sea el per\u00edmetro de la indisposici\u00f3n general que nos afecta, se puede reducir f\u00e1cilmente a un TAG (trastorno de ansiedad generalizada) presto a la rehabilitaci\u00f3n inmediata. La \u00absociedad terap\u00e9utica \u00bb <span title=\"Varios autores. \u00abLa sociedad terap\u00e9utica\u00bb. Espai en blanc [Barcelona], n.\u00ba 3-4 (2007).V\u00e9ase tambi\u00e9n Berardi, Franco (Bifo). La f\u00e1brica de la\u2026, p. 81.\">(*47)<\/span> es un complejo eficazmente preparado para una gesti\u00f3n completa de la fatiga. Disponemos de instrumentos para la prevenci\u00f3n y para el tratamiento de cualquier disturbio gracias al discurso del diagn\u00f3stico y su ulterior traducci\u00f3n farmacol\u00f3gica. Quien persista en estar indispuesto es abandonado como incapaz.<\/span><\/p>\n<p><strong>R<\/strong><strong>eparaci\u00f3n tecnol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<p>La industria psicofarmacol\u00f3gica que gravita entorno a la indisposici\u00f3n general es de dimensiones desorbitadas. Se le supone un volumen parecido a las cifras que moviliza la industria armamentista o la econom\u00eda financiera. A su vez, se calcula que solo un 10% del gremio psiqui\u00e1trico utiliza la palabra antes de dispensar una nueva receta que se invierte en el mercado de la depresi\u00f3n. La estricta magnitud de este r\u00e9gimen farmacol\u00f3gico deber\u00eda ser suficiente para sospechar de la hip\u00f3tesis de que supone una base biol\u00f3gica para todos los trastornos diagnosticados. El TDAH (trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad), a pesar de que ha sido descalificado como trastorno neurol\u00f3gico, contin\u00faa garantizando la medicalizaci\u00f3n del 5% de la poblaci\u00f3n infantil en los llamados pa\u00edses desarrollados. Los productos estelares de esta tecnolog\u00eda de reparaci\u00f3n \u2014psicoestimulantes y antidepresivos\u2014 cumplen la misma doble funci\u00f3n que la literatura de autoayuda: tan pronto aseguran el incremento de productividad como reparan sus fatigosas consecuencias. La \u00faltima generaci\u00f3n de medicamentos para la fatiga son los llamados ISRS (inhibidores selectivos de la recaptaci\u00f3n de serotonina), los primeros elaborados seg\u00fan el dise\u00f1o racional de f\u00e1rmacos capaces de identificar un objetivo biol\u00f3gico y crear la mol\u00e9cula adecuada para darle cumplimiento. La retroalimentaci\u00f3n del r\u00e9gimen farmacol\u00f3gico queda, pues, garantizada: ya es imposible discernir si estamos fatigados debido a la pr\u00e1ctica <em>Do It<\/em> o si, por contra, somos hiperactivos por la mediaci\u00f3n psicotr\u00f3pica que sana nuestra previa condici\u00f3n de cansados. El c\u00edrculo perfecto basado en el dopaje. El sujeto de la autoproducci\u00f3n se ha convertido, pues, en un sujeto t\u00f3xico, domado a base de f\u00e1rmacos que determinan las aptitudes para la autogesti\u00f3n. El dopaje generalizado se puede interpretar como el \u00faltimo cap\u00edtulo del mito de la salud sustantivo a la historia del capital. Desde las \u00e9pocas del taylorismo y el fordismo, los ideales del progreso por la fuerza del trabajo tuvieron como referente las capacidades inherentes de nuestro cuerpo. Desde el principio se hizo imprescindible articular una ideolog\u00eda y unos instrumentales adecuados para optimizar al m\u00e1ximo los recursos energ\u00e9ticos de nuestra biolog\u00eda y garantizar as\u00ed la productividad de un \u00abmotor humano\u00bb <span title=\"Rabinbach, Anson. The Human Motor: Energy, Fatigue, and the Origins of Modernity. Oakland: University of California Press, 1992.\">(*48)<\/span> propenso a la fatiga. Desde esta perspectiva, el modernismo se hizo totalmente atl\u00e9tico, obsesionado en mejorar las prestaciones de un cuerpo humano demasiado vulnerable. En el interior de esta operaci\u00f3n, la filosof\u00eda antropol\u00f3gica auxili\u00f3 el capital promoviendo un vitalismo fundado en la normalizaci\u00f3n del lisiado obstinado en mejorar. La superaci\u00f3n de los impedimentos biol\u00f3gicos se convirti\u00f3, as\u00ed, en el paradigma de la obsesi\u00f3n por el progreso que todav\u00eda enarbola el capital. <span title=\"V\u00e9ase Sloterdijk, Peter. Extra\u00f1amiento del mundo. Valencia: Pre-Textos, 1998, p. 67; Sloterdijk, Peter. Has de cambiar tu vida: sobre antropot\u00e9cnica. Valencia: Pre-Textos, 2013, pp. 61 y sig.\">(*49)<\/span> El verdadero yo heroico moderno nace de un desamparo superado a fuerza de voluntad-trabajo que vincula la vida con la obligaci\u00f3n de avanzar. Desde este prisma, el mito de la salud no consiste tanto en la mera promoci\u00f3n de una vida saludable sino en la sublimaci\u00f3n del esfuerzo para superar nuestros l\u00edmites. Es en esta clave que el capitalismo nihilista de \u00faltima generaci\u00f3n, el que nos abandona en el marco de la autoproducci\u00f3n, sigue fiel a los mismos principios. El dopaje solo representa el \u00faltimo eslab\u00f3n de esta cultura atl\u00e9tica, m\u00e1s crucial que nunca para el sujeto desesperanzado, abandonado a su suerte y condenado a mejorarse en cada intento de aparici\u00f3n. Porque esta l\u00f3gica de la identidad mejorada mantenga su productividad infinita, la promesa de progreso deviene insaciable y se tiene que formular sin l\u00edmites que la puedan detener. Con esta intenci\u00f3n, el programa <em>Do It<\/em> alimenta sue\u00f1os como la salud eterna o la inmortalidad para regalar un presente inacabable al sujeto de la autoproducci\u00f3n. La ilusi\u00f3n de permanencia en el mundo mediante nuestras huellas gen\u00e9ticas o culturales perdi\u00f3 toda credibilidad. Ni nuestra descendencia ni nuestras obras sosiegan al sujeto de la autoproducci\u00f3n ante el abismo de la eternidad. Solo la continuidad de la propia movilizaci\u00f3n nos ancla al mundo, y esto nos hace cr\u00e9dulos ante la posibilidadde ser inmortales sobre el cariz de un presente perpetuo. El transhumanismo, fundamentado en los adelantos de la gen\u00e9tica, la nanotecnolog\u00eda y la rob\u00f3tica, nos promete poner fin al envejecimiento y demorar la muerte. <span title=\"Con una larga tradici\u00f3n y con varias facciones en su sino, el transhumanismo es unmovimiento complejo en que varios autores (David Pearce, Ray Kurzweil) defienden la conquista inminente de la inmortalidad.\">(*50)<\/span> Nuestro l\u00edmite biol\u00f3gico est\u00e1 grabado en los genes, pero su naturaleza qu\u00edmica, nos dicen, es susceptible de ser modificada y complementada con nuevas pr\u00f3tesis tecnol\u00f3gicas que hoy apenas podemos imaginar. El sujeto de la autoproducci\u00f3n ya no tiene por qu\u00e9 detener su trabajo; por contra, tiene que aplicarse a mantenerse sano y fuerte para prolongar siempre su mejora en el interior de un presente dilatado de manera infinita.<\/p>\n<p>La suma de este dispositivo discursivo y tecnol\u00f3gico del programa <em>Do It<\/em> le confiere el perfil de un poder terap\u00e9utico que \u00abnos regala la vida a cambio de hacerla \u00bb y que \u00abcamufla la relaci\u00f3n de poder en forma de auxilio\u00bb. <span title=\"L\u00f3pez Petit, Santiago. \u00abAnomal\u00edas intempestivas\u00bb. El Estado Mental (Madrid), (15 de mayo de 2014).\">(*51)<\/span> La vida convertida en una imposici\u00f3n es precisamente lo que multiplica su fragilidad y lo somete a la fatiga. El propio programa nos brinda los remedios para paliarlo pero, como hemos comprobado, esto solo conlleva restar movilizado en el interior de la autoproducci\u00f3n. El escenario que se dibuja se pliega sobre s\u00ed mismo como una m\u00f3nada sin puertas ni ventanas. Cualquier salida parece obstruida. Incluso la ingenua posibilidad de refugiarse en la interioridad individual <span title=\"J\u00fcnger, Ernst. Sobre el dolor seguido de La movilizaci\u00f3n total y Fuego y movimiento. Barcelona: Tusquets, 1995.\">(*52)<\/span> revierte sobre las expectativas del programa establecido. Da lo mismo esconderse cuando sabemos que para permanecer en la caverna hay que salir a buscar v\u00edveres. Parece que el reto solo puede apuntar hacia una estrecha direcci\u00f3n: no reparar la fatiga sino perdurar en ella. <span title=\"Este cap\u00edtulo forma parte de la publicaci\u00f3n de Peran, Mart\u00ed. Indisposici\u00f3 general. Assaig sobre la fatiga. Barcelona: Ajuntament de Barcelona, 2015.\">(*53)<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div><\/div><div id=\"panel-3893-0-0-1\" class=\"so-panel widget widget_sow-editor panel-last-child\" data-index=\"1\" ><div\n\t\t\t\n\t\t\tclass=\"so-widget-sow-editor so-widget-sow-editor-base\"\n\t\t\t\n\t\t>\n<div class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">\n\t<h4>Mart\u00ed Peran<\/h4>\n<p class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">Profesor Titular de Teor\u00eda del arte. Cr\u00edtico y curador de exposiciones.<\/p>\n<p class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">Ha colaborado en diferentes cat\u00e1logos y libros de arte contempor\u00e1neo. Co-editor de la revista \u201cRoulotte\u201d, colabora a diarios y revistas especializadas (Exit Express, Artforum International).<\/p>\n<p class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">Ha conducido talleres de cr\u00edtica y pr\u00e1cticas curatoriales en diferentes universidades y centros.<\/p>\n<p class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">Ha impartido conferencias en diferentes museos e instituciones (MACBA, Barcelona; MNCARS,Madrid;USP,Sao Paulo; Trienale,Milano; CCEBA,Buenos Aires; Townhouse,Cairo; Contemporary Arte Center; Larissa; NYU, New York; Arte Beijing\u2026). Entre los proyectos de comisariado ha presentado \u201cArquitectures per a l\u2019esdeveniment\u201d (EACC, Castell\u00f3, 2002); \u201cStand by.Listos para actuar\u201d (Laboratorio Alameda, M\u00e9xico D.F. 2003); \u201cCorner\u201d (Cajamadrid. Barcelona 2004-2005); \u201cMira como se mueven.4 ideas sobre movilidad\u201d (Fundaci\u00f3n Telef\u00f3nica, Madrid, 2005), \u201cGlaskultur. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 cono la transparencia?\u201d (Koldo Mitxelena; Donosti,2006). \u201cTabla-it city. Occasional Cities\u201d (CCCB, Barcelona, 2008; MAC Santiago de Chile, Centro Cultural Sao Paulo, 2009); \u201cAfter Architecture\u201d (Artes Santa M\u00f2nica. Barcelona, 2009); \u201cEsto no se un museo\u201d ( Corcoran Arte Gallery, Washington DC, 2011); \u201cFuturos abandonado. Ma\u00f1ana ya era la cuesti\u00f3n\u201d (Fabra y Coats. Centro de Arte Contempor\u00e1neo de Barcelona, 2014); \u201cAfter Landscape. Ciudades Copiadas\u201d (Fabra y Coats Centro de Arte Contempor\u00e1neo de Barcelona, 2015).<\/p>\n<p class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">Ha sido Director del Programa internacional \u201cRoundabout. Encounter Program\u201d entre Barcelona y otras ciudades del mundo (2002- 2012: M\u00e9xico, Rejkiavic, Bangkok, Jerusal\u00e9n, Santiago de Chile, Istambul).<\/p>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/www.martiperan.net\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.martiperan.net\/<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><div id=\"pgc-3893-0-1\"  class=\"panel-grid-cell panel-grid-cell-empty\" ><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mart\u00ed Peran El efecto \u00faltimo del programa Do It y su imperativo de autorrealizaci\u00f3n es la fatiga. 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