


{"id":10210,"date":"2020-03-09T11:49:02","date_gmt":"2020-03-09T11:49:02","guid":{"rendered":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/?page_id=10210"},"modified":"2020-03-09T11:49:02","modified_gmt":"2020-03-09T11:49:02","slug":"la-logica-aplastante","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/textos\/la-logica-aplastante\/","title":{"rendered":"La \u00abl\u00f3gica aplastante\u00bb"},"content":{"rendered":"<div id=\"pl-10210\"  class=\"panel-layout\" ><div id=\"pg-10210-0\"  class=\"panel-grid panel-no-style\" ><div id=\"pgc-10210-0-0\"  class=\"panel-grid-cell\" ><div id=\"panel-10210-0-0-0\" class=\"so-panel widget widget_sow-editor panel-first-child\" data-index=\"0\" ><div\n\t\t\t\n\t\t\tclass=\"so-widget-sow-editor so-widget-sow-editor-base\"\n\t\t\t\n\t\t><h3 class=\"widget-title\">Virginia Garc\u00eda del Pino <\/h3>\n<div class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">\n\t<p><b><i>\u00abLa \u201cl\u00f3gica aplastante\u201d de su obra\u00bb<\/i><\/b><\/p>\n<p><em>Por <i>Nora Ancarola <\/i><\/em><\/p>\n<p>La c\u00e1mara de Virginia Garc\u00eda del Pino no suele colocarse en el lugar de la entrevistadora-observadora, tampoco en el de la directora de ficci\u00f3n, como sucede habitualmente con las de las documentalistas de creaci\u00f3n, sino en el lugar de la \u00abl\u00f3gica aplastante\u00bb, parafraseando a Morrosko Vila-San-Juan <span title=\"(*75) VILA-SAN-JUAN, Morrosko. \u00abLa ficci\u00f3n y otras cat\u00e1strofes\u00bb. &quot;Cultural&quot; de &quot;La Vanguardia&quot;. 8 de agosto de 2012.\">(*75)<\/span> cuando habla de los argumentos y las estrategias que la cineasta utiliza en su proceso de trabajo.<\/p>\n<p>Planteamientos sin concesiones al artificio, de factura muy sencilla y sin atajos, sus trabajos nos devuelven un espejo con alguna verdad escondida, alguna verdad que se vislumbra por momentos monstruosa. Porque la verdad \u00absiempre es monstruosa\u00bb seg\u00fan esta realizadora que estudi\u00f3 Bellas Artes para \u00abintentar entender el mundo desde una \u00f3ptica menos dolorosa\u00bb, que dirige proyectos en el m\u00e1ster de Documental creativo de la UAB y filma con la m\u00e1s absoluta libertad, evitando intermediarios y productoras y realizando proyectos con escaso presupuesto, aunque con una riqueza formal y tem\u00e1tica poco habitual. Sus personajes se encuentran en situaciones poco previsibles y nos muestran momentos del comportamiento humano que solo se encuentran entre las fisuras de la propia realidad.<\/p>\n<p>Me pregunto si ser\u00e1 el cine de Virginia una cinematograf\u00eda menor a la manera en que Gilles Deleuze y F\u00e9lix Guattari hablan de Kafka <em>el desterritorializado<\/em>, <span title=\"(*76) DELEUZE, Gilles y GUATTARI, F\u00e9lix. &quot;Kafka. Por una literatura menor&quot;. M\u00e9xico: Editorial Era, 1978.\">(*76)<\/span> el que narra sin met\u00e1foras, sin sistemas ocultos ni hermen\u00e9uticas secretas. Cuando dicen que la complejidad de la obra no responde a la complejidad del lenguaje ni al enriquecimiento forzado de su lengua no materna, sino a la intensidad, a la b\u00fasqueda denodada de la restituci\u00f3n que se percibe en ese extra\u00f1amiento que ella misma piensa que refleja su c\u00e1mara. Una literatura menor, seg\u00fan los autores, no es la literatura de un idioma menor, sino la literatura que una minor\u00eda hace dentro de una mayor, en que un fuerte componente de desterritorializaci\u00f3n la hace inevitablemente pol\u00edtica, inevitablemente colectiva.<\/p>\n<p>En sus comienzos en M\u00e9xico, entre los a\u00f1os 2001 y 2004, trabajaba con un proyector de diapositivas y un radiocasete que reproduc\u00eda el sonido. La dificultad de enlazar imagen y sonido la lleva a optimizar la carencia y a crear nuevas lecturas y nuevos significados alej\u00e1ndose de la mera ilustraci\u00f3n del sonido o el acompa\u00f1amiento sonoro de la imagen.<\/p>\n<p>Una situaci\u00f3n que le proporciona una libertad insospechada. Y esta capacidad de trabajar con lenguajes minados encauz\u00e1ndolos por una l\u00ednea revolucionaria y sobria, transform\u00e1ndose a la vez en n\u00f3mada, inmigrante, gitana, como cuando Kafka dice: \u00abrobar al ni\u00f1o de la cuna, bailar en la cuerda floja\u00bb, es la que hace de Virginia Garc\u00eda del Pino una cineasta necesaria.<\/p>\n<p>Algunas obras, como <em>Lo que t\u00fa dices que soy <\/em>o <em>El jurado<\/em>, tienen una primera lectura accesible, incluso en alg\u00fan momento algo abstracta y algo hipn\u00f3tica, pero apenas nos adentramos en otras capas de lectura aparece una realidad que nos quiere mostrar el obrar humano. Una obra entre el documental y el cine de autor vinculado, indudablemente, al videoarte. Los recursos t\u00e9cnicos son siempre elementos perfectos para que esa realidad se nos presente como inevitable y por momentos inabarcable.<\/p>\n<p>De <em>El jurado <\/em>nos comenta:<\/p>\n<p>\u00abEl acceso al juicio para la prensa es un balc\u00f3n desde el que tienes una vista general de la sala, en la que el juez queda al frente, los abogados y fiscales a la izquierda y el jurado a la derecha. De manera que, grabes lo que grabes desde esa ubicaci\u00f3n, siempre tendr\u00e1s un plano picado. En mi caso, ese plano picado me ven\u00eda perfecto para evidenciar la autoridad de la c\u00e1mara y mi postura ante el jurado. Ellos est\u00e1n ejerciendo el poder sobre aquellos que est\u00e1n juzgando y yo estoy ejerciendo el poder sobre ellos, que no pueden escapar a la c\u00e1mara; les estoy juzgando.<\/p>\n<p>Respecto a la textura, los planos son pixelados porque estaba a tanta distancia de ellos que tuve que accionar el zoom digital para poder observar los gestos de los miembros del jurado. Ese p\u00edxel desdibuja sus rostros y ayuda a abstraerme del tema y del objeto grabado, de manera que cuanto m\u00e1s intentaba acercarme, m\u00e1s me alejaba de esa verdad que buscaba en sus rostros. La utilizaci\u00f3n del zoom, sobre todo en documental, marca tu postura como realizadora, de cobarde, de voyeur, y era as\u00ed como me interesaba estar, porque era as\u00ed como me sent\u00eda ante lo que estaba buscando\u00bb.<\/p>\n<p>En esta obra no hay concesiones al espectador, el cual ir\u00e1 entrando en la situaci\u00f3n, en la que se le desvelar\u00e1 poco a poco no una trama al uso, sino un devenir de expresiones contenidas de las personas jurado, que muestran la desaz\u00f3n que les provoca el peso de la responsabilidad que les ha tocado asumir.<\/p>\n<p>Si nos remitimos al trabajo cinematogr\u00e1fico, los primer\u00edsimos planos nos recuerdan a Kiarostami, Sokurov o Pavel Kogan, pero, a pesar de que abarcan todo el encuadre, me recuerdan los fuera de plano de la pintura barroca, que intentaba encontrar la verdadera realidad en la zona m\u00e1s alejada de los centros de atenci\u00f3n, o los segundos planos inquietantes en las obras de Munch o F\u00fcssli.<\/p>\n<p>Son obras donde no hay nada previsible; no son de denuncia, aunque son profundamente cr\u00edticas y ponen de relieve la normalizaci\u00f3n de la injusticia que subyace. Un ejemplo de ello es <em>S\u00ed, se\u00f1ora<\/em>, una obra del a\u00f1o 2012 realizada en M\u00e9xico y que trata de la relaci\u00f3n entre la se\u00f1ora y la sirvienta. No es un trabajo que reclama sobre la situaci\u00f3n laboral desfavorable de las trabajadoras, ya que son tratadas con respeto y hablan con satisfacci\u00f3n de su situaci\u00f3n. El documental nos hace reflexionar sobre esta relaci\u00f3n entre sirvienta y se\u00f1ora aceptada con absoluta normalidad y que difiere de cualquier otra relaci\u00f3n laboral. Lo importante no es lo que se dice, sino lo que se acepta como inevitable, lo que no se dice. Los anhelos condicionados por la clase en la que cada una de ellas est\u00e1 instalada.<\/p>\n<p>Volvemos al fuera de cuadro, el del relato, la fisura que se erige como central en la narraci\u00f3n y que se nos evidencia como el centro. Como el centro leg\u00edtimo que se nos manifiesta en otra obra, <em>Espacio sim\u00e9trico<\/em>, en la que todo se configura en una dualidad entre documental y ficci\u00f3n, entre cine y v\u00eddeo, lo femenino y lo masculino, en la que una mujer desconsolada por su enfermedad y un astronauta pueden recorrer un espacio que guarda en cierto modo cierta simetr\u00eda. Pero no es la met\u00e1fora del viaje \u2014tantas veces utilizada en referencia a la muerte\u2014 de lo que habla Virginia, sino de las grietas de esos dos mundos paralelos que se cruzan en la soledad intransferible frente a los retos de la vida y la muerte.<\/p>\n<p>Luego de visionar una y otra vez el trabajo de la cineasta, es <em>Pare de sufrir<\/em>, una de las obras realizadas en M\u00e9xico en el a\u00f1o 2003, la que desarrolla a mi criterio con m\u00e1s sencillez y efectividad esta b\u00fasqueda de la autora por encontrar y transmitir una visi\u00f3n menos dolorosa del mundo, fuera del cuadro, fuera del relato central.<\/p>\n<p>Se trata de un documental de ficci\u00f3n discontinuo en el que se habla de temores, de situaciones enormemente injustas, de futuros poco promisorios, de relatos desgarrados aceptados como naturales y cotidianos; en el que se cruzan im\u00e1genes de la sociedad de consumo \u2014reflejo de los rasgos culturales y religiosos de la ciudad, Guadalajara\u2014, y en el que una mezcla de voces y anhelos crea un ritmo que fluye en una narraci\u00f3n no sin humor, aunque siempre dentro del marco de la realidad monstruosa.<\/p>\n<p><em>Pare de sufrir <\/em>trae al centro todo lo que est\u00e1 al margen, territorializa lo que de ning\u00fan modo tiene su centralidad en nuestra sociedad, acaricia a los que sufren, a los despose\u00eddos que tienen tanto que contar, les da voz, sin condescendencia, simplemente con un juego algo l\u00fadico de im\u00e1genes que los hacen m\u00e1s cercanos, m\u00e1s reales.<\/p>\n<p>Es esta obra, a pesar de ser una obra de primera \u00e9poca y de la cual Virginia Garc\u00eda del Pino ya se siente algo alejada, la que vinculo de manera particular a la gesti\u00f3n del malestar y a la vez, de com\u00fan acuerdo con Josetxo Cerd\u00e1n, <span title=\"(*77) CERD\u00c1N, Josetxo. &quot;Virginia Garc\u00eda del Pino: ideolog\u00eda, clase y familia&quot;. Transcine, 2010.\">(*77)<\/span> relaciono de manera clara con su biograf\u00eda personal, acci\u00f3n que confieso, al igual que el autor, algo t\u00f3pica, pero a pesar de ello absolutamente necesaria por el car\u00e1cter y la singularidad del trabajo.<\/p>\n<p>Nacida en La Verneda, a orillas del Bes\u00f3s, una de las zonas pobladas por los \u00abotros catalanes\u00bb, Virginia ser\u00e1 en los a\u00f1os ochenta parte del gran n\u00facleo de j\u00f3venes de la clase obrera que acceder\u00e1n, gracias a la democracia, por primera vez a la universidad. Al poco tiempo accede a una de las becas de la Generalitat y realiza su viaje a M\u00e9xico, donde crea la obra con una c\u00e1mara de fotos y un radiocasete.<\/p>\n<p>El primer fotograma, en el que aparece la imagen de la congregaci\u00f3n religiosa Pare de sufrir, va acompa\u00f1ado de una voz en <em>over <\/em>que dice:<\/p>\n<p>\u00abMi fotograf\u00eda no aparece porque no nac\u00ed. Mi nacimiento ser\u00eda precioso. Para nacer me habr\u00edan tenido que decir que ser\u00eda feliz. No s\u00e9 por qu\u00e9 estoy aqu\u00ed, no tengo ni idea...\u00bb<\/p>\n<p>A partir de all\u00ed, las voces se suceden y, a pesar de ser frases muy duras, hay un cierto efecto humor\u00edstico, un humor esencialmente humanista. Pero es el humor que se puede permitir quien conoce ese dolor, ese estado de gracia del que habla de la dura vida y la muerte inevitable con ingenuidad y sabidur\u00eda: \u00abLos pobres no deber\u00edamos trabajar. Ser pobre ya es un trabajo, \u00bfno?\u00bb, dice uno de sus personajes.<\/p>\n<p>Pude visionar por primera vez <em>Pare de sufrir <\/em>en el Instituto Franc\u00e9s de Barcelona, en el entorno del seminario \u00abEl derecho a ser infeliz. Sobre las pol\u00edticas de control del comportamiento humano y la psicotropificaci\u00f3n de la sociedad\u00bb, organizado en la Fundaci\u00f3n T\u00e0pies de Barcelona en mayo de 2016 <span title=\"(*78) http:\/\/barproject.net\/2016\/04\/29\/el-derecho-a-ser-infeliz\/ [Consulta: 17 de octubre 2017]\">(*78)<\/span>. En estos encuentros, el debate se centraba en imaginar din\u00e1micas liberadoras que desafiaran las estructuras de control y normativizaci\u00f3n poniendo en di\u00e1logo las pr\u00e1cticas art\u00edsticas, el psicoan\u00e1lisis y las ciencias humanas. El trabajo de Virginia Garc\u00eda del Pino se pudo ver en paralelo a otro documental de 1991, <em>A Breakdown (and) After the Mental Hospital<\/em>, de Anne Charlotte Robertson. Un monumental autorretrato, un enorme corpus de 36 horas, divididas en 85 bobinas de 26 minutos, <em>Five Year Diary<\/em>, es la obra m\u00e1s importante de la directora. Abarca dos d\u00e9cadas. En esta cr\u00f3nica, Robertson documenta de manera franca su lucha por sobrevivir contra la depresi\u00f3n. Una verdadera experiencia terap\u00e9utica. Los escasos 7 minutos de <em>Pare de Sufrir <\/em>pueden parecer una nota al pie de p\u00e1gina del trabajo de Robertson. Sin embargo, nada m\u00e1s lejos; las im\u00e1genes discontinuas y los textos produjeron un gran impacto emocional. En ellos, es el margen el que habla, los que est\u00e1n en los intersticios y que se reconocen como los desfavorecidos, pero no por ello se sienten v\u00edctimas, sino que nos muestran sus pensamientos cotidianos con un cierto humor y desenfado.<\/p>\n<p>Es por este impacto emocional y por esa falta de victimismo que pose\u00edan sus personajes \u2014incluso los m\u00e1s desprotegidos\u2014 que nos pareci\u00f3 oportuno, desde el marco de <em>Politizaciones del malestar<\/em>, convidar a Virginia Garc\u00eda del Pino a realizar un proyecto espec\u00edfico.<\/p>\n<p>El proceso de trabajo ha sido \u2014y contin\u00faa siendo\u2014 muy estimulante. Pude comprobar de primera mano lo que la visi\u00f3n de sus obras me transmit\u00eda. Procesos reflexivos acompa\u00f1ados de propuestas sencillas iban desvelando una l\u00f3gica de trabajo muy cercana a las propias relaciones humanas. El proyecto nace y se desarrolla con la misma naturalidad con la que la artista habla y conecta con los que le rodeamos. La participaci\u00f3n de B\u00f2lit de Girona en el proyecto originado en el Centre d\u2019Arts Santa M\u00f2nica <span title=\"(*79) El proyecto &quot;Quien canta su mal espanta&quot; de Virginia Garc\u00eda del Pino es una producci\u00f3n del Centre d\u2019Arts Santa M\u00f2nica de Barcelona en coproducci\u00f3n con B\u00f2lit de Girona, 2017.\">(*79)<\/span> permite un giro inesperado y los espacios propuestos generan unas posibilidades que Virginia supo aprovechar sabiamente:<\/p>\n<p>\u00abLa pol\u00edtica se ha degenerado y ha dejado de tener sentido y, en muchas ocasiones, el arte tambi\u00e9n. Es por esto que he querido hacer una obra colaborativa, que no sea una representaci\u00f3n de un discurso o una producci\u00f3n de algo material, sino que, aunque sea por un instante, ayude a reconectarnos. Las madres cantan a sus hijos para que no tengan miedo y, de alguna manera, tenemos el canto como algo que nos protege de la oscuridad del mundo. En definitiva, la m\u00fasica no necesita de la raz\u00f3n, es algo directo, algo que nos toca, y cantar a m\u00e1s voces puede ser una buena forma de empezar a dialogar\u00bb.<\/p>\n<p>De esta manera, la capilla de Santa Ll\u00facia se transforma en el marco perfecto para desarrollar lo que el fil\u00f3sofo tan admirado por la artista Josep Maria Esquirol promueve: \u00abvivir es sentir la vida y eso es un milagro\u00bb. El proyecto, que no nace como un proyecto colaborativo, acaba si\u00e9ndolo por la propia naturaleza del desarrollo y no como propuesta preconcebida. De manera que Elsa de Alfonso, artista musical, se erige como una pieza clave en el trabajo y crea unos <em>presets <\/em>para alterar las voces en el momento de cantar y Mariona Aup\u00ed y Don Sim\u00f3n y Telefunken ser\u00e1n los iniciadores de estos micr\u00f3fonos emocionales que empiezan su andadura con un concierto inaugural y que durante una semana ir\u00e1n permitiendo que grupos de personas de todas las edades y condiciones puedan conectar, a trav\u00e9s de su canto, con sus espacios \u00edntimos de melancol\u00eda o de alegr\u00eda compartida.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como <em>Quien canta su mal espanta <\/em>se ha transformado en espacio colaborativo, de gesti\u00f3n de malestares y emociones. Un espacio de protecci\u00f3n y di\u00e1logo concebido a trav\u00e9s de una \u00abl\u00f3gica aplastante\u00bb, la l\u00f3gica de una creadora que sabe reconocer su entorno y leer sus claves para ofrecer un espejo en el cual podemos encontrarnos.<\/p>\n<p>Luego de la experiencia perform\u00e1tica, la obra tendr\u00e1 su formalizaci\u00f3n en formato de v\u00eddeo 360o, para poder visualizarse con gafas de realidad virtual, con las que los espectadores podr\u00e1n tener una experiencia singular, muy lejos de las guerras virtuales que se nos ofrecen habitualmente. Una obra en la que las relaciones entre las personas implicadas \u2014incluyendo a los espectadores\u2014 se tornan incalificables; en la que verdad y mentira, dramatismo y humor, juegan el papel de gestores de las emociones.<\/p>\n<p>Finalmente, no querr\u00eda dejar de mencionar que Virginia Garc\u00eda del Pino no transita sola este camino de transitar en la fisura. Afortunadamente, pudimos ver a toda una generaci\u00f3n de artistas y cineastas \u2014en gran parte mujeres\u2014 en la muestra D-Generaci\u00f3n. Experiencias subterr\u00e1neas de la no ficci\u00f3n espa\u00f1ola I y II o en festivales como Punto de Vista de Navarra, la Muestra de Cine Documental de Madrid o La Mostra Internacional de Films de Dones y La Alternativa de Barcelona, entre muchos otros nacionales e internacionales. Esto, lejos de desmerecer la gran labor de la cineasta, demuestra, por el contrario, la importancia de que un grupo de cineastas haya decidido poner la mirada en espacios y personajes lejos de estereotipos para construir una humanidad m\u00e1s colectiva y solidaria y explorar en la extra\u00f1eza de la existencia sin prejuicios. Un espacio dif\u00edcil a la vez que estimulante, en el que Virginia Garc\u00eda del Pino se desarrolla como una gran maestra.<\/p>\n<\/div>\n<\/div><\/div><div id=\"panel-10210-0-0-1\" class=\"so-panel widget widget_sow-editor panel-last-child\" data-index=\"1\" ><div\n\t\t\t\n\t\t\tclass=\"so-widget-sow-editor so-widget-sow-editor-base\"\n\t\t\t\n\t\t>\n<div class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">\n\t<h4><a href=\"http:\/\/www.noraancarola.com\/NORA\/p\/1\/1\/0\/Inici\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>Nora Ancarola<\/b><\/a><\/h4>\n<p>Es licenciada en Bellas artes por la Universitat de Barcelona. Artista visual, vive y trabaja en Barcelona desde el a\u00f1o 1978. A partir del a\u00f1o 1998 dirige junto con Marga Ximenez MX Espai1010, espacio de arte contempor\u00e1neo de Barcelona, con la cual tambi\u00e9n crearon MX Edicions1010 en 2004, que recibi\u00f3 el premio a las Iniciativas de la Asociaci\u00f3n de Cr\u00edticos de Arte de Catalu\u00f1a el 2008. Ha recibido varios premios y becas y su trabajo profesional se realiza en una l\u00ednea de producci\u00f3n independiente y de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><div id=\"pgc-10210-0-1\"  class=\"panel-grid-cell\" ><div id=\"panel-10210-0-1-0\" class=\"so-panel widget widget_sow-editor panel-first-child panel-last-child\" data-index=\"2\" ><div\n\t\t\t\n\t\t\tclass=\"so-widget-sow-editor so-widget-sow-editor-base\"\n\t\t\t\n\t\t>\n<div class=\"siteorigin-widget-tinymce textwidget\">\n\t<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa \u201cl\u00f3gica aplastante\u201d de su obra\u00bb Por Nora Ancarola La c\u00e1mara de Virginia Garc\u00eda del Pino no suele colocarse en el lugar de la entrevistadora-observadora, tampoco en el de la directora de ficci\u00f3n, como sucede habitualmente &hellip; <a class=\"kt-excerpt-readmore\" href=\"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/textos\/la-logica-aplastante\/\" aria-label=\"La \u00abl\u00f3gica aplastante\u00bb\">Leer m&aacute;s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":3881,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"page-sidebar.php","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-10210","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/10210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10210"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/10210\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10212,"href":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/10210\/revisions\/10212"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/3881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/polititzacionsdelmalestar.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}